Apostolado

Misión catequética de la Campaña de la Virgen de Fátima

En 1998, cuando la Virgen Peregrina de Fátima visitó Guatemala, el Cielo fue generosísimo en distribuir gracias y bendiciones a todos quienes buscaban a las bondades de la Madre de Dios representada en la Imagen Peregrina. Las almas se conmovían al ver la dulzura de su mirada, los matrimonios se fortificaban, las rencillas se pacificaban; e una palabra las almas se fortalecían en la fe, lo corazones se llenaban de serena confianza. Así nació la pregunta: ¿Cómo continuar difundiendo esas gracias por toda Guatemala?

Para responder a esa necesidad nació la “Campaña: Salvadme Reina de Fátima por la gracia de Cristo Nuestro Redentor”. Se trataba de enviar material catequético constantemente de manera de avivar la llama de la fe que enfrenta tantos obstáculos en nuestros días: materialismo, gozo de la vida, corrosión de los buenos principios, disolución de la familia…
Uno de los primeros esfuerzos realizados, en este ya largo camino, era el envío de una estampa de la Virgen de Fátima para que fuera Ella la Reina de los hogares guatemaltecos y así reinara en los corazones. Solo Dios sabrá las gracias recibidas desde 1998 hasta el día de hoy. La Campaña, con la ayuda de los benefactores, siembra la Virgen riega y Dios cosecha.
Es imposible evaluar las gracias difundidas por todo el país apropósito de las medallas, los objetos de piedad, las estampas y los libros catequéticos esparcidos hasta los rincones más apartados de la geografía nacional. Todo esto queda en las manos de Dios.

El balance humano si es posible realizarlo: en la actualidad se envían más de 25.000 cartas catequéticas mensuales. Solamente del libro del rosario ya fueron difundidos, de forma gratuita, más de 400.000 ejemplares. El libro del mensaje de la Virgen de Fátima al mundo, continúa siendo una de las prioridades de la Campaña. Los tres pastorcitos fueron los testigos excepcionales de las apariciones de la Madre de Dios en Cova de Iria; Ella confió a los tres pequeños un mensaje de conversión, de penitencia y de oración para ser difundido al mundo en diferentes momentos que Ella misma diría a los pastorcitos. El misterios mensaje cada vez es más actual, y cuando falta poco tiempo para que se cumpla el centenario de las pariciones, muchas almas se vuelven a Fátima buscando una orientación que explique el extraño camino que tomó el siglo XXI.

La Campaña de Fátima también se preocupa por los necesitados. En unión con la Fundación Misericordia, recoge medios para ayudar a financiar tantos establecimientos de caridad que existen en el territorio nacional. Con la preocupación de ayudar a los que ayudan, auxilia a quienes se preocupan con aquellos que cuentan con los corazones generosos para poder subsistir. En siete años ya se ha podido auxiliar a más de 50 proyectos.

Como sucede con todas las asociaciones religiosas, la Campaña de Fátima se financia con las ayudas de los benefactores. Gracias a Dios todavía existen almas generosas que se preocupan por difundir la fe y fortalecer los corazones. Son muchos los hogares que esperan una luz de fe de este esfuerzo conjunto. Cuantos vicios se propagan con facilidad asombrosas destrozando vidas tal como una correntada destroza los hogares. ¿Será posible hacer un esfuerzo serio y constante para difundir la fe y los buenos principios?
Confiamos que cuando se completen los 20 años de luchas, esfuerzos y pruebas, podamos contar con la ayuda de muchos amigos. El futuro espiritual de Guatemala lo construimos entre todos.

¡Recordemos que somos piedras vivas de la Iglesia!